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Análisis de un Canciller

Estados Unidos. Un cuartel sin conteniente

 

            Cuando un estado ha iniciado un ataque armado a uno o varios sectores habitados por poblaciones de diferentes culturas, y como consecuencia de ello se ha modificado el panorama en el que se encontraba el sistema internacional, surge la pregunta ¿es posible retirarse de tal conflicto dejando atrás las fuerzas atacadas en estado de descontrol y con animo de venganza?

            McCain propone una política coherente con el discurso fúnebre de Pericles, la demostración de superioridad Ateniense, la defensa de las máximas del estado con el ánimo de la supervivencia del mismo, aplicando una ética de convicción más no de responsabilidad.

            Se parte de la existencia de un enemigo, pero a diferencia de los atenienses este enemigo, no tiene una cara única sino que por el contrario, se encuentra disperso en varios grupos armados, algunos de ellos, brazos extremistas de organizaciones religiosas clandestinas, Estados con proyecciones armamentistas en el área nuclear, que fomentan la falta de credibilidad de las alianzas de EEUU con el mundo.

            Bajo estos pretextos, McCain guiándose por los presupuestos realistas del alemán Morguentau, propone reafirmar la credibilidad reforzando las alianzas con Estados que son vitales estratégicamente para disuadir el poder emergente de nuevas fuerzas como Corea del Norte y China, sin obviar a Rusia. Jugando a la suma cero, equilibrando el poder en la anarquía del sistema internacional.       

           El sentimiento nacionalista de EEUU, respalda la acción de las fuerzas armadas como un Estado con una voz unitaria, por lo tanto racionalmente sus objetivos se deben dirigir al fortalecimiento y modernización de las fuerzas armadas.

            Sin concentrar el poder de las mismas en un solo espacio, sino descentralizándolas a lo largo de las necesidades, es decir donde se necesite el combate de las mismas contra la violencia de grupos insurgentes o donde lo requieran los intereses vitales de la Nación, luchando en contra de la doctrina del odio y la desesperación.

            No es coherente considerar que Estados Unidos de América, abandone los territorios conquistados militarmente retirando sus fuerzas armadas en poco tiempo, puesto que la política de sus dirigentes ha sido guerrerista o, bien proteccionista según parámetro con el que se quiera ver.

            Podría considerase una ética de responsabilidad, que EEUU, retirara sus fuerzas paulatinamente mientras deja una sociedad organizada con directivas al mando, oriundas de los habitantes de aquellas zonas, o revivir la fiducia de Naciones Unidas como en su momento lo fue el actual territorio israelí con Inglaterra.

            Pero los intereses sobre la mesa son bastante altos, puesto que su retiro ágil, podría ser considerado como  señal de debilidad por un lado, y vigor para los atacados de levantarse con más fuerzas y preparar ataques más fuertes, bien sea con un grupo solidamente constituido y frentero o mediante ataques clandestinos de grupos terroristas.

            El recurso del petróleo, extraído de los territorios conquistados, le da estabilidad financiera al costo de venta del mismo en la sociedad americana, permitiéndole avanzar en su programa de seguridad internacional.

            Otro factor delicado es la situación política en la que quedarían los sectores geográficos que han apoyado expresa o tácitamente a las fuerzas norteamericanas, y el descontrol en los territorios árabes donde varios grupos nacionales luchan por el control político de esa zona, contando con las repercusiones en el precio del petróleo que generen estas luchas.

            Por otro lado mantengo que McCain busca actuar con una ética de convicción más no de responsabilidad. Puesto solo define los intereses vitales de EEUU, en el ámbito de la seguridad y supervivencia (Hobbes. Leviatan 1994. pag 7) pues bien podría mantener el poder e ir equilibrando la balanza de poder, buscando estabilidad en el sistema internacional.

            Pero su interés radica en ampliar la misión armamentista, de tal forma que al examinar un enemigo sin cara, adquiere capacidad para atacar cualquier rincón de la tierra, donde existan sospechas de amenazas contra EEUU. Lo que motiva una inseguridad permanente tornando los objetivos militares de sus contrincantes contra el pueblo estadinense. Circunstancia que bien podría asimilarse al estado de naturaleza.

            Ahora bajo el planteamiento hobbesiano, donde el hombre vive en estado de inseguridad permanente y miedo, con un fin último de supervivencia, la solución más viable sería  implementar con mayor capacidad a las fuerzas armadas contando con el aumento de los tributos, a manera de ejemplo para fomentar la hacienda pública, que es fuente fundamental de financiamiento.

            Si nos preguntamos quienes desarrollan estos objetivos, partiendo de la racionalidad, concluimos una carrera armamentista no solo emprendida por EEUU, sino por China, Rusia, y Corea del Norte, desde una optima mecanicista (Galileo Galiei) la producción económica de un país, y sus avances científicos enfocada a la superioridad militar defendiendo la superioridad de sus valores y su prestigio.

            Entonces se pretende luchar por libertades e igualdades de un pueblo abierto al desarrollo pero,  la otra cara de la misma moneda, implica forjar una sociedad que trabaje para mantener los beneficios fiscales a las familias de los soldados y a los veteranos de guerra.  

            Donde expone bajo el discurso fúnebre de Pericles que solo enviará a las juventudes a la guerra en caso de que los valores de la nación absolutamente lo demanden (Mcain. On irac timeline), el problema es quien define esos valores, pues McCain toma como hecho cierto que no admite contradicción que esa guerra, es la manifestación de la voluntad política de la nación.

            Si bien es cierto que quien se retira inesperadamente razona con la debilidad de sus fuerzas y las flaquezas de su alma, no es éste un pretexto para aumentar una seguridad internacional, en busca de la paz de una nación dado que, ambos conceptos se contraponen en su desarrollo dentro del marco de una ética de responsabilidad.

            So pretexto de una ética de convicción, donde lo importante es aumentar la credibilidad de los nacionales en sus fuerzas armadas y su poder internacional entendido como la superioridad de un actor sobre el espíritu y las acciones de los otros, (Morgenthau. 1948.) sin darle importancia a leyes del universo, sino a los intereses de la nación, es entendible que la política que propone McCain proporciona supervivencia a la estadinense y, debe ser tal su razón de Estado en el ámbito internacional.

            Pero es preocupante en el sentido que éste político no aplica la noción de prudencia sobre los medios y fines del estado, y con sus acciones sobrepasa el límite del temor al odio, ya que afecta los bienes fundamentales como la propiedad y la dignidad de las poblaciones que ataca, como lo presenta Maquiavelo en su escrito el Príncipe.

 

Francisco José Acevedo Caicedo.

 

 

 

Bibliografía.

 

 

Mc.Cain  On Irac Timeline. www.jhonmccain.com

 

Hobbes. Tomas. Del ciudadano y Leviatán  Estudio preliminar y antología de Enrique Tierno Galvan ; traducción de E. Tierno Galvan y M. Sanchez Sarto. Madrid : Editorial Tecnos, 1987.

 

Maquiavelo. Nicolas. El principe. Bogotá, Editorial Panamericana 2001

 

Morgenthau, Hans. Política entre las naciones : la lucha por el poder y la paz.  traducción de Heber W. Olivera. Buenos Aires : Grupo Editor Latinoamericano, 1986.

 

 

 

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